
Cuando me encuentre
Esencialmente para Nadie
Amarte a ti no es lo mejor, lo tengo claro, habiendo tantas
Cosas por hacer menos traumáticas
Ricardo Arjona
Nadie me dijo que podría enamorarme de ella. Que las grandes diferencias se simplifican con unas cuantas miradas austeras y un puñado de sonrisas. Que la razón y la lógica también traicionan, o que las barreras no definen las circunstancias, porque detrás del “no puedo” a veces se aproxima el “quiero”. Nadie me advirtió que la verdad es dúctil, maleable, que se disfraza de mentira para sacar a pasear a otra verdad que de vez en cuando parece también disfrazarse.
Se llama Nadie, solo así, como para disimular su existencia. Y no es perfecta pero me encanta.
Recuerdo cuando la conocí; no sé si alguna vez fuimos amigos (o si lo somos), pero entonces me llenaba no más que su simpatía. Y algún atisbo de extraña familiaridad nos regaló un norte.
Nadie me enseñó sus defectos. Y la intolerancia me obligaba a odiarlos. El deseo de perfección nubla los ojos y ciega las almas. Un horrible sentimiento de repugnancia me preñaba el ego y me hacía olvidar a Antoine, el zorro y el principito.
Sin embargo, en algún momento que no puedo definir, un momento que agradezco (o no), quise observar y observé… y ese escrutinio de mis ojos, cual el silencio que grita, se me hizo vicio. Y el desagrado se iba convirtiendo en añoranza y en necesidad, y la necesidad sedujo a la tolerancia y se transformó en deseo. Porque las cosas que parecen feas tienen su lado de encanto. Por primera vez abrí la puerta de lo negativo para terminar descubriendo lo verdaderamente bello. Los seres humanos y (aparentemente) racionales nos encantamos en las virtudes para luego sucumbir en los defectos. Por primera vez ser irracional hoy me parece correcto. Gracias Nadie, solo por ser, así sin capas, sin antifaces, sin velos, sin maquillar lo imperfecto.
Con el tiempo, la brújula de la vida ha inclinado el rumbo. Y en esta nueva travesía un sentimiento pertinaz ha tomado el mando, pisoteando a la intolerancia y al ego. Y la razón ya no es más que un prejuicio que estorba.
Nadie ahora es mi secreto. No tengo el derecho de decirle. No sé si el tiempo hará del silencio una cura o una tortura perenne que irá conmigo como mi sombra, mientras Nadie sigue avivando el fuego que yo creo controlar. No sé cuál de los dos es más ingenuo: si ella que no me encuentra, o yo jugando a no dejarme encontrar. Dicen que no hay lugar en el Universo donde esconder la verdad. Pues la verdad es una furcia que a todas partes va desvestida. A veces, cuando la miro, se me escapa la mirada desnuda.
Nadie ahora es mi conflicto. La otra mitad de mi media verdad. Odio escribirlo, pero me domestica.
Tiene una extraña adicción a mortificarme y a provocar mis enojos. Y se le da tan bien que casi logra que la odie. Nunca antes mi ego concedió una victoria tan fácilmente. Me estoy haciendo viejo o pierdo facultades. Quizás ambas.
Nadie es la perfecta armonía entre el desorden y el desparpajo. La antítesis declarada de mis TOC, algo así como un virus letal que ataca constantemente la salubridad y el equilibrio de mi entorno. Sabe que me perturba, entonces adereza el desastre con una sonrisilla tan pícara y astuta como la de un niño cuando le pillan en una travesura. Así, traviesa, es la manera más simple de describirla cuando se empeña en restarle unos años a su juventud.
Prepara un café tan malo como el peor, y no le molesta que me burle. Se encoje de hombros y se dibuja en los labios un retozo de conformidad porque a fin de cuentas, olvido mi viejo vicio negro mientras me bebo complacido su sonrisa.
Anda por la vida con su manojito de sueños y necesidad de muchas realidades. Un ser libre, sin grandes alas para volar pero con tanto cielo…
No es la más bella, ni la más simpática, ni la más inteligente. Se mira al espejo disconforme mientras yo muero de ganas de besar todo lo que llama defectos. Se avergüenza, no quiere ser ella. Y tiene los ojos tan expresivos… y una boca fresca, tentadora, apetecible como una fruta en el desierto. Y su cuerpo es un templo de sensualidad y de antojos. Y su piel es un manto perfecto, un remanso de paz espiritual. Y su risa vivaracha un manantial de donde emerge la alegría en el estado más puro. No es perfecta pero enamora. Bien que vale dos costillas más.
Nadie sabe que yo existo. Pero no sabe que aguardo a que despierte. Y jura que prefiere quedarse dormida. En esa burbuja frágil de juventud incauta y vertiginosa. En sus desparpajos y sus rarezas. Y a mí me vale lo que quiera con tal de quebrar esta distancia que nos pone en dos lados opuestos de la realidad, separados por un abismo maldito, intransigente, invariable que se llama tiempo. Me vale todo con tal de que me encuentre. Y que sus grandes ojos me murmuren un “sí, yo también quiero…” Y despojar el miedo, y derrotar prejuicios, y enfrentar el reto de una libre y consensuada asimetría.
Cuando me encuentre ya no podré llamarle Nadie. Y juro que no querré cambiarle nada. La quiero así, (im) perfecta. Cuando me encuentre, prometo que solo procuraré cambiarle el nombre.
M@ndy


























Hermoso, Hermosisímo, es más no encuentro la palabra exacta para describir lo que tu entrada me provoca..
Derroche de imaginación, de sentimientos, de amor por NADIE
Me hiciste con una palabra recordar algo que escribí en una ocasión y aquí te lo dejo, lo entenderás
http://sentimientosapacibles.cubava.cu/2017/03/09/domesticame/
Gracias Mandy, por escribir y por darnos la oportunidad de leerte.
Saludos
Mil gracias Marvely. Siento haber cambiado los pinceles por el papel en blanco. Pero la pasión que perdí por las artes plásticas se me multiplica cuando escribo. Y cuando se trata de sentimientos y emociones (siendo ficción o realidad) hago el intento de ser lo más meticuloso y certero que me sea posible. Me gusta llegar. Gracias a tí por leerme. El Lente y yo te estamos agradecidos y te esperamos por aquí siempre, ambos domesticados por tus Sentimientos Apacibles. M@ndy.
buenas tardes mandy muy bonito te descubri por el blog de marvely, lo abro todos los dias antes de comenzar a trabajar siento que me imprime energia. Ahora comenzare a leer esta secciondel tuyo.SUERTE.
POR CIERTO MUY ORIGINAL SU DESCRIPCIÓN.
Gracias YASNAY. ¡Qué bien que los Sentimientos Apacibles de Marvely hayan sido un puente para que llegaras hasta aquí! Bienvenida al Lente. M@ndy.
Un escrito más lleno de pensamientos profundos y verdades ocultas. Me encanto, yo espero también encontar a Nadie y no tenerle que cambiar el nombre, simplemente que sea como es.
Gracias Laurita. Mientras esperas encontrar a Nadie, puede que Alguien te encuentre… M@ndy.