
(Para la sobrina de nuestro Departamento de Transmisión, que esperamos con alegría desde hace 9 meses).
Querida Anita:
Nos llenó de alegría la noticia cuando mamá nos contó que ya le habían hecho el encargo a la cigüeña. Nos embargó la emoción, y el único atisbo de tristeza era pensar que tu mami estaría lejos por algún tiempo, y como es un miembro importante de nuestra pandilla se haría de extrañar. Pero apartamos esa tristeza porque sabíamos que la prioridad de todos en ese momento era que mami estuviera feliz y saludable, lejos de las responsabilidades, el estrés y el chanchullo enloquecedor de una oficina, aguardando por la cigüeña y cada vez más cerca de ti, preparando tu bienvenida.
Enseguida convocamos una reunión extraordinaria para plantear disímiles propuestas con el emocionante objetivo de escoger tu nombre. No te puedo contar la barbaridad de propuestas que surgieron; desde los más exóticos planteamientos hasta las más extranjerizadas ideas se elevaron al nivel superior. La tía Laura propuso un nombre más o menos cuerdo, pero demasiado italiano, con una mezcla de francés y para pronunciarlo hacía falta hablar alemán. El abuelo Pita elevó una propuesta de nombre con ¨Y¨, automáticamente fue derogado su planteamiento, aunque para mantenerlo callado se le comunicó que se analizaría con mayor profundidad. El tío Oscarito, apoyado por el tío Yurik, propuso un nombre semi-ruso, tirando casi a la antigua URRS, se agarró al argumento del nombre de tu papi, que tiene sus orígenes por esa zona del globo terráqueo. El tío Yoendris abusó de su cargo para apoyar al abuelo Pita, mientras que el tío Yasmani pretendía que te inscribiéramos con un nombre que era algo así como la mezcla entre un herraje de líneas y algún mecanismo de un transformador de corriente. La propuesta más interesante vino del tío Mandy (o sea yo), pero con su fanatismo por el fútbol y el FC Barcelona, sonaba en un raro catalán y casi pretendía que te apellidaras Messi.
Finalmente el organismo superior aprobó la propuesta de mamá: original, bonita, sencilla y muy a tono con las abuelas, que están como locas por conocerte.
Luego sobrevino una larga etapa de preocupación por la cigüeña; por su hoja de ruta, por la trayectoria, por las condiciones del vuelo, por la salud y la evolución del encargo, por la fecha de la entrega… En fin, 9 meses han pasado ya, y la conversación cotidiana cada mañana entre tus tíos es más o menos así:
-¿Ya llegó la cigüeña?
-No, aún no llega.
-Pero ya tiene tiempo de llegar, no?
-No se, creo que si.-contesta Laura -Tengo que llamar a Indira para saber.
-¿Y Anita? -pregunta Mandy que llegó tarde, como casi siempre.
-Todavía no llega. -respondió el abuelo con mala leche.
-Pero… ¿no saben nada? ¿Se habrá retrasado la entrega?
-No sabemos mi´jo. -balbuceó el de la leche cortada. -Hay que llamar a ver…
-¿Y si entramos al sitio cigüeñas.com y preguntamos? -le interrumpe Mandy, que todo lo resuelve en la internet.
-Ya lo intenté -dice Yurik que acaba de entrar a la oficina -pero no tenemos conexión, para variar.
Entran como perro y cola Yoendris y Yasmani, éste último se dirige a Laura y le dice:
-Laura, hace falta que imprimas la certificación de… Oye, ¿y la cigüeña?
-¡TODAVIA NO LLEGA! – responden a coro.
Y es que así llevamos varias semanas esperándote. Con mucha ilusión y alegría (y ganas de probar el tradicional aliña´o). Seguramente como tu papi y tu mami, tus abuelos y toda la familia. Y es que todos tenemos muchas ganas de conocerte. Y tú, ¿tienes ganas de conocernos ya? Verás qué simpáticos y qué desequilibrados son los adultos; unos más que otros pero se puede tolerar. A veces hacen cosas muy absurdas como para mearse de la risa… bueno, seguro que te mearás mucho, aunque les entiendas muy poco.
Es una sorpresa, pero igual te lo voy a contar: Cuando llegues te espera una montaña de cariño, muchas cajas llenas de besos, un saco mágico que nunca se vacía llenito de amor y toda la ternura del universo. No te demores. El abuelo Pita, que a veces chochea, anda preparándote un uniforme porque dice que si te demoras otra semana seguro que matriculas al pre-escolar.
Y es que sabemos que en la pancita de mamá estás muy cómoda, con todo su calor y las cosas buenas que te transmite, pero venga Anita, anímate, ya es hora… Mira que papá debe estar ansioso, que ya queremos verte toda embarrada de puré y ensuciando culeros. Te esperamos pronto.


























Este pequeño comentario esta dado por la tía Laura y el abuelo Pita, pues sí como adultos que somos aveces nos reímos de las cosa smás inesperadas que tiene la vida, pero aclarar queremos, que el tío M@ndy no se queda atrás y como el dice con sus llegadas tardes siempre está al pendiente y nosotros de tu llegada, la cual esperamos anciosos para darte nuestro cariño mas sincero y fiel. Te esperamos Anita. Besosossss
Dios!!! M@ndy me puse a chismear un poquito jajaja y encontré esta maravillosa carta, la adoré y me hiciste recordar mi espera para la llegada de mi Damek.
Qué bien que te trae tan lindos recuerdos de una etapa inolvidable. Pues deberías leerte la primera publicación que traje al Lente, cuando yo esperaba a mi Montse. Aquí te dejo el link:
https://mandy69.cubava.cu/2018/07/24/simplemente-no-me-lo-quiero-perder/